Hola que tal, antes de comentarles mi experiencia de como pase varios días varado en Portugal, les comentaré que soy peruano y me fui a Porto, la ciudad más turística de Portugal, para estudiar mi maestría que felizmente la termine a tiempo, cuando ya había empezado la pandemia a nivel mundial. Bueno hace dos semanas exactamente ya tenía mis pasajes y las maletas listas para volver a Perulandia, pero luego que el presidente Vizcarra declaró el cierre de vuelos provenientes de Europa, me vi obligado a buscar otra forma de volver al país. Sin embargo, aquí empieza mis primeras peripecias y hasta un mayor riesgo de contagiarme con el maldito virus.

Primero porque la misma embajada de Portugal me sugirió comprar un vuelo a otro país y hacer escalas para de ese modo llegar al Perú (sacándole la vuelta a la ley). Bueno fue así que compré pasajes de Porto a Sao Paulo con TAM y luego de Sao Paulo a La Paz con LAN y finalmente me compré un bus para ingresar por tierra al Perú. El detalle es que sólo dos días después, el presidente cierra todas las fronteras y prohíbe el ingreso por tierra, aire y mar al Perú. Dicha medida me hizo cancelar todos mis vuelos, me vi fuertemente penalizado por las líneas áreas que no quisieron reembolsarme el dinero pues argumentaron acertadamente que Brasil y Bolivia tenían fronteras abiertas aún en la fecha de mí viaje. El único que acepto mi solicitud de reembolso fue el bus, bueno como dicen a nada….

Con este escenario las cosas se complicaron aún más pues sin mucho dinero, con la Pandemia creciendo aceleradamente en toda Europa necesitaba hacer algo rápido y además de buscar un lugar donde quedarme pues el cuarto que alquilaba ya lo tenía que dejar porque se suponía que volvía al Perú el 17 de marzo. Cada día las cosas se iban complicando y no solo para mi sino para todas las personas en el mundo que vemos sorprendidos la magnitud de este virus asesino.
Mi primer problema lo revolví con un amigo Frances, desde aquí mil gracias a ti Philippe Jean quien no dudo en ayudarme, él se vio varado también en Portugal por el cierre de fronteras de su país, pero a diferencia mía él tenía un departamento con un cuarto extra que no dudo en dármelo. Así que no lo pensé dos veces y me mude con él, pensado que esto de la pandemia duraría poco y que Perú abriría pronto fronteras pero las cosas siguieron empeorando cada día.

Todas las mañana veíamos con mi amigo las noticas de Francia (su país) como el número de casos y muertos subían exponencialmente, por otro lado mi amiga italiana me decía que está prácticamente confinada a no salir de casa y que cada momento escuchaba las sirenas de las ambulancias en las calles, y en Portugal las calles del centro de la ciudad que paraban repletas de turistas empezaron a quedarse vacías y las pocas personas que camina ahora están todas usando máscaras y guantes como si fueran una nueva raza de habitantes en la ciudad.
Mientras tanto en el Perú, un anuncio efectuado por el mismo presidente me devolvió las esperanzas de volver al país. El presidente decía que los peruanos varados como era mi caso serian repatriados, es decir que coordinarían vuelos humanitarios para todos nosotros. Fue así como me registre y llame inmediatamente a la embajada peruana para contarles mi situación, quienes que escucharon y me dijeron que efectivamente estaban coordinando para ver como nos podrían ayudar, querían saber cuantos éramos y ver cuando podríamos regresar.

Por mi lado estaba cruzando los dedos y despertaba cada día esperando alguna noticia de la embajada, mientras veía las desalentadoras noticas de todos los países y mientras empezaba el régimen de cuarentena en Portugal. Finalmente hace una semana me llamaron de la embajada diciendo que ese mismo día o al día siguiente era probable que podía salir un vuelo al Perú. La embajada me pedía ir de inmediato y como sea a Lisboa para reunirme con otros peruanos varados. Fue así como cogí mis maletas ya listas y me fui a la capital. Me dieron indicaciones de llegar a un hostel, bueno pensé que sería sólo por un momento hasta que salga el avión, sin embargo, termine una semana encerrado allá junto a otros peruanos más.
Bueno la embajada nos llamaba todos los días diciendo que no se aprobaba la salida, que tengamos paciencia, que esperemos listos. Todos los días dormía pendiente de mi celular, y con las maletas listas para salir corriendo, pero el vuelo no llegaba. Luego hace dos días me llama la misma embajadora y me dice que las probabilidades de volver al Perú se están agotando, me hizo entender que de su lado hicieron todo lo posible (lo cual no lo dudo) pero que el ministerio de relaciones exteriores no había aprobado nuestra repatriación (éramos 16 peruanos) y que sería mejor que vaya pensando donde quedarme pues ellos solo me ayudarían con el alojamiento en el hostel y las comidas sólo unos días más.
Entonces empezó de nuevo mi dilema, ¿que hacer? Sin mucho dinero ¿a dónde podía ir? Tal vez volver a la casa de mi amigo o quedarme en Lisboa a ver si un milagro. Fue entonces que converse con mi amigo francés y me confirmo que podía volver a su departamento, entonces compre mis pasajes para volver ese mismo día y comunique a la embajada que me iría con él pues no tenía a donde más ir. Fue allí cuando el jefe de la sección consular que por cierto es sanmarquino como yo, me sugiero quedarme un par de días más, me desanimo diciéndome además que las carreteas están cerradas y que posiblemente no pueda volver al norte, fue entonces que me quede de nuevo como varado en Lisboa.
Nuevamente empezada mi dilema de que hacer y a donde ir cuando por la media noche me llama la embajada diciendo que por fin se aprobó nuestra repatriación, que en unas horas teníamos que presentarnos en el aeropuerto. Fue la mejor noticia que recibí estas semanas, incluso la celebré más que cuando aprobaron mi tesis. Así fue como ayer casi no dormí de la emoción, dormí con la ropa puesta y maletas listas, llego el taxi de la embajada y nos llevaron al aeropuerto donde nos encontramos con otros peruanos en similar situación, algunos de ellos trabajadores y otros turistas que a mi parecer no la estaban pasando tan mal como yo pues tenían un lugar donde estar y se veía que tenían los medios para costear sus gastos.
Bueno llegó la hora, ayer a las 11am hora de Portugal despegamos, fueron 13 largas horas de vuelo directo a Lima, y llegamos los 16 peruanos a nuestro país, a nuestra tierra, pero no con nuestras familias. Según las disposiciones del gobierno, todos los extranjeros debemos pasar una cuarentena de 2 semanas, así que aquí estoy en el día uno de mi cuarentena. Estoy junto a otro peruano compartiendo un cuarto en un hotel de Miraflores.
Bueno yo no podría quejarme de la gestión del gobierno, pues demoró, pero finalmente lograron repatriarnos, tal vez no este muy cómodo, tal vez cueste acostumbrarme a mis cuatro paredes, sin poder salir para nada, pero al menos ya estoy en casa, en mi país y dentro de algunos días y si todo mejora ya con mi familia. Luego les contaré como paso mis días por aquí en cuarentena forzada y no se olviden, quédate en tú casa, es responsabilidad de todos minimizar el impacto de éste virus letal y sino lo quieres hacer por ti, hazlo por otras personas a quienes puedes contagiar.